NO MINIMICES



Constantemente escucho personas que al hablar, todo lo terminan en "ito" o "ita", como  "diosito", "casita", "comidita", "hijito", "esposito"... me pregunto: ¿cuál es el sentido de estar empequeñecien todo?  se han acostumbrado a ver todo en tamaño pequeño, y por consiguiente en su vida terminan sintiendo que no crecen en ningún área, siguen viendo las cosas pequeñas. Lo cierto es que de acuerdo a tus palabras, llevas tu vida.

Vivimos en un mundo inmenso, un universo infinito, con una vasta naturaleza, y todo está creado para nuestro servicio. Hay que pensar y hablar en grande.

No puedo entender cómo hay personas que al orar dicen: ¡ay diosito, ayúdame!", ¿qué te va ha ayudar, si es tan pequeño? No tenemos un diosio, sino un Dios grande y poderoso. La palabra dice: Grande es nuestro Dios,  y grande es su poder; ¡su entendimiento no tiene fin!  Salmo 147, 5

Cuando hablas en diminutivo le restas fuerza e importancia a las cosas, debilitas la energía que hay en ti, sobre todo porque generalemente los usamos en lo más importante, como "mi casita", "mi mamita", "mi esposito", "mi trabajito", "mi empresita"... eso denota inseguridad, falta de seriedad.

Al hablar en diminutivo sobre tus objetivos, tales como buscar un "trabajito" o ganar "unos pesitos" o "montar un negocito", le estás enviando al universo el mensaje que lo que haces o quieres hacer es pequeño, de poca importancia. Lo ideal es hablar con propiedad, mi casa, mi esposo, mi trabajo, así proyectas seguridad, profesionalismo... Así impactarás no sólo a los demás, sino a ti misma. Las palabras tienen poder, si todo lo hablas en pequeño, recibiras cosas pequeñas. 

Lo paradójico es que cuando tienes un problema, eso sí lo dices con todas sus letras, es más, lo aumentas... "tengo un problemón", pues claro, termina siendo mucho más grande de lo que era.

En conclusión, las palabras definen el tamaño y la dimensión de nuestros pensamientos, de nuestros proyectos, de nuestra vida, de nuestro sentir. Nuestro cerebro se alimenta de lo que le damos, así que piensa en grande... proyéctate en grande. Somos el resultado de lo que decimos y pensamos.

En lo referente a los diminutivo, los nombres propios son diferentes, ya que por cariño podemos utilizarlo con nuestros hijos o con el círculo más cercano; pero en el trabajo o con personas no tan cercanas es una falta de respeto, es abuso de confianza.

La vida es hermosa, vívela a plenitud. 


No olvides amarte sin miedo, sin restricciones.

 Escrito por Bertha Pallares      

                                                                                 


Comentarios

  1. Para tener en cuenta, es cierto las palabras tienen poderes y del tamaño que las invoquemos, así resultará 💪🏼🤜🏼🤛🏼🫶

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  2. Wow!! Muy cierto lo que dice. Tenerlo presente y siempre hablar en grande.

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